viernes, 30 de diciembre de 2011

dejame


mi naturaleza animal
brutal
que empalaga
que repele
que te espera a comer
que te atiende mal 
te malcría
te marea

mi naturaleza quebrada
de disimule
y porn shop
de nena buena
 caro sin quore
herida y sintetizador

mi naturaleza
así
sola
desnuda
entregada
a la danza idiota
a la cruel e idiota
que se quedó sin cordero
ni guirnalda para navidad
sin quimeras ni santitos para rezar
sin nada
sola
agazapada y sola
besando rosarios, sola
rasguñando piedras, sola
usando pendientes, sola
trozando pollos, sola
cruzando puentes, sola
bebiendo ríos, sola
durmiendo peces, sola
comiendo harina
pesticida
anfetamina
cualquier mina
cualquier ida
sola

y no se poda, sola
y ni se ahoga, sola

y no se encuentra sola










Foto: Nadim Abraham

domingo, 18 de diciembre de 2011

no quiero volver a los 17
mejor a los 7
                                         A la memoria de Florencia Velázquez

                                        A Pepa Gaitán, Perla Mora;
                                       Al índice de muertes violentas que no para. No para.





Se nos apilan las muertes
              Una sobre otra


como un juego de manos de a dos
como las frutas en su cajón de verduras
como los billetes en su cajita de ahorros
como mazo de carta solitario

Se apilan las muertes
Impunes impiadosas

Intactos los cuerpos
             las muertas
nos marcan el paso
que hemos de dar
para no morirnos
                        sin ellas.

sábado, 10 de diciembre de 2011

para la violeta parra, digo, parri

hoy no voy a cantar descalza como edith piaff
no voy a gastar la arena de mi garganta
en estos versos

quiero devenir carne
para que enterita
me ases en tu violeta parri©
me saborees entre tus panes

te voy a declamar palabras
de juglaresa araucana
mezcladas con el gustito de mi río
y las cordilleras 
                      que con su viento frío
me devuelven a mi propia altura,
al tiro que no me pegué por amor



Suicida de la montaña
me voy a enamorar 
de cualquier niño
que me sepa abrir la puerta
para irme a tirar



© Violeta Parri es el nombre de la parrilla trans-eúnte montada dentro de la Biblioteca Popular de Barracas
Buenos Aires

9/12/11 Barracas Buenos Aires


"esa abuela es un país"
Eduardo Galeano

la impunidad de las abuelas I

ya estamos en la recta final
dictaminó mamá
cuando a la abuela
le pasó lo de la pierna
y ya no quiso tomar los medicamentos.
Cómo pedalear la testarudez de los tantos años,
La impunidad de las abuelas.

Cómo decirle que sin ella
Se terminaban los cafés con leche
Y el fideo casero
cortado a mano
Cómo hacerle entender que sin esas pastillas
que le dolían más que el orgullo
ya no iba a florecer el rosal
ni aquel gajito de malvón

Cuándo se lastimó así
Y dónde estaba
Dónde estábamos para sostenerla,

O mejor, para dejarla

Que fuera su verdadera dueña

Esta vez
Lejos del egoísmo de la medicina que no cura
Del negocio de la salud
De la distante caricia del  guante de látex


II-
Aprender de las despedidas
Del gusto amargo de la cama vacía
Y los muebles gastados
Que sólo quedan
Para incomodar al pariente.



de "yo no soy Ú"
septiembre 2011






lunes, 5 de diciembre de 2011

yo te pido un favor
que no me dejes caer 
en las tumbas de la gloria
fito páez

quedate
por favor
quedate
te necesito cerca,
de la mano.
saberte a mi izquierda
en la cama
saberte arriba de la bicicleta
dentros de mis alcancías
debajo de las alacenas

en la mesa sin levantar
de mi cocina a pedazos

necesito verte en las macetas,
en las manchas de humedad de mis esquinas,

percibirte en cada gesto de la magia
estrecharte con mis lanas,
con mis estúpidas ganas,

arrancarme 3 mechones de pelo recién cortado
para entregártelos como ofrenda
en cada futuro ritual
que nos regalemos ya vestidas
por el sudor de los calendarios,
       la agenda manchada
       por el trajín de los bisiestos

dejarme encontrar por tu naturaleza inquieta,
darte a leer de mis cuadernos
ya no me resulta tan fácil

qué risa boba nos invade 
cuando no es el mar quien nos separa,
cuando el gesto se nos pierde
y nos queda en la boca
el sabor de la colilla,
la certeza irremediable
de que ésto 
se nos volvió un malentendido

y que no hay cielo de rayuela 
que nos cobije,
que por 7 minutos nos convenza
de que todo sigue igual

sin nosotras
sin las bocas que se embrujan desarmadas
sin breteles que caigan por el costado
sin pasado mañana
ni año que viene

sin la simpleza de la fruta madura

sin mí
sobre tu pecho de niña.


domingo, 4 de diciembre de 2011

poema para El Malentendio

Quiero volverme una criminal
De guante blanco

Si es que en realidad vale la pena
Cargar mi escopeta
Creerme pistolera

Que los vecinos mastiquen mi apellido
En la primera plana de los Policiales
A primera hora
Mientras toman su café

Una foto a todo color
Que ilustre mi naturaleza
De perra  mala

Que ya nadie recuerde
A la niña de la hamaca
del remolino entre las trenzas

Y descubran ésta
Mi otra cara,
el pelaje brutal y
mis manos flacas

El triste deseo
De querer ser yo misma

De volverme otra




viernes, 2 de diciembre de 2011

jueves, 1 de diciembre de 2011

el tema

mamá siempre nos vestía mal

más bien sería:

mamá tenía mal en gusto
en general

no era algo que nos hiciera en clave personal

quizá nosotras no le servíamos de maniquí para la vidriera de buena madre
con las colitas una encima de la otra
los nudos un poquito a la derecha
o los 3 remolinos que compartíamos como herencia

quizá que las rodillas rojizas del último tropezón
y esa extraña maldición de estar resfriadas todo el año
no permitían que (al menos en público) la gente suspirara por las innatas virtudes maternales
de esa mujercita entrerriana, con el pelo apenas pelirrojo
las patas cortas.

la gente puede que no lo viera
al menos a simple vista, que no lo viera
pero nosotras sabíamos, las dos sabíamos,
que cuando caía el sol
y empezaba la noche
sólo ella
la mujercita del pelo apenas rojizo
echaba uno por uno
a los monstruos del debajo de la cama
y muy oronda
con la satisfacción de ser la vencedora
de semejante pasarela de terrores
nos arropaba
para abandonarnos así
a la calma del sueño
entre frazadas de dinosaurios
y muñequitos por el suelo.


y en ese ratito nosotras,
amantes del capricho,
nos sabíamos eternas
abrigadas y eternas
listas
para ese otro viaje que empieza
con el calor de la almohada
con la pérdida de la media
entre las sábanas